LA IGNORANCIA Y EL ERROR | Juan Luis Allende del Campo [grafología]

21.10.2012 15:42

 

Mi edición No. 80 de la revista GRAMMA ha suscitado alguna observación vuestra referida a lo que podríamos denominar “claridad insuficiente”.

Empiezo por ello con dos ejemplos:

 

Todos hemos sido testigos recientes del revuelo organizado en torno a determinadas medidas que, en el campo de la física,  auguraban la existencia de velocidades superiores a la de la luz. Íntimamente me sonreía ante la escandalera de ciertos artículos periodísticos que se titulaban: ENSTEIN REFUTADO y lindezas parecidas (a menudo muchos periodistas funcionan respecto a cualquier evento, incluso científico, a la manera de la prensa amarilla).

Vi, no obstante, con cierta perplejidad las medidas punitivas que recayeron posteriormente desde el mismo campo de la ciencia sobre el científico que se equivocó.

Creo tan disparatados algunos de los comentarios hiperbólicos de la prensa, como el que se castigue un error, si después, como fue el caso, resulta fácilmente comprobable.

 

Como me escribía en 2007 una colega, con motivo de una trifulca “inquisitorial”: “todos cometemos errores, pero lo básico es que sepamos enmendarlos”.

 

En nuestro II Congreso Español de Grafología un energúmeno espetó a un ponente italiano “el desconocer la grafología” (El ejemplo que vd pone de escritura ‘Filiforme’, nada tiene de filiforme).

El ponente italiano le contestó desde la sonrisa de la sabiduría.

Efectivamente el energúmeno ignoraba que hay dos escrituras tipo ‘Filiforme’, y que la italiana nada tiene que ver con aquella a la que el resto de Europa conceptúa como tal.

 

Valgan estos dos ejemplos introductorios a modo de comparación ‘entre error e ignorancia’ (culpable cuando resulta, como en el ejemplo citado, ‘injustificadamente agresiva’)

 

Sobre los conocimientos de los grafólogos decía H Ratzo  (Gramma Abril 93): “Recomendamos que las personas no estudien solo grafología sino que tengan también una profesión académica, como medicina, psicología, biología. Animamos a los solo grafólogos a que estudien alguna ciencia de la ‘conducta psicológica’ cercana a la grafología”    Y  A. Vels, en revista GRAMMA 25,  ‘La grafología del futuro’ dijo:

“…a través del grafólogo, que tendrá una formación más amplia que la actual…” (…)

 

Esto es algo en lo que venimos insistiendo en muchos de nuestros escritos: tanto más difícil será errar, creo, cuanto mayor sea el cúmulo de nuestros conocimientos

Así mismo venimos, en cada revista GRAMMA, “apuntando” a los deslices, justificables o no, de determinados colegas (siempre, obviamente silenciando nombres).

 

No obstante por todo esto estamos indefensos, creo, ante “manejos” como el que cito a continuación  para terminar y que realmente me ha horrorizado:

 

Respondí a una solicitud de televisión, enviando a una de nuestras grafólogas.

Tras el programa uno de los presentes la felicitó en los siguientes términos:

“¡Eres una gran actora!”

 

Resulta que -nos enteramos a causa de esto- determinados

 de comunicación contratan y(o) presentan  ‘a sabiendas’ a personas que no tienen ni idea de grafología, con la única consigna de salir airosas ante las escrituras que se les puedan presentar sobre la marcha.

 

“…En materia de progresar en el conocimiento solo la falta de curiosidad es un inconveniente insalvable. El científico mira en el interior de todos los agujeros, olisquea todos los vientos, escucha todos los rumores y emite preguntas en todas direcciones. De cualquier punto puede venir una idea para considerar o la duda que invita a una revisión…” (…).  Profesor Landsberg ( Físico). Año 1980

 

Juan Luis Allende del Campo

Director revista GRAMMA |  Próxima Edición No. 81